Mostrando entradas con la etiqueta Médico Runner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Médico Runner. Mostrar todas las entradas

7 de febrero de 2017

¡No te resfríes!

Menudos días de frío, viento y agua llevamos en esta semana. Dan ganas de quedarse metido en casa, como dicen por ahí… manta, sofá y película, con un buen chocolate caliente.
Pero los deportistas, los corredores, no podemos parar, ¿Quién dijo que no se entrenaba por el mal tiempo? Eso no vale.


 Por ello, la prevención para no caer enfermo es fundamental, antes de que aparezcan los primeros síntomas del resfriado, tenemos que tomar medidas. Una buena higiene al entrenar, cambiarnos de ropa tras cada entreno, buena alimentación con alimentos ricos en vitamina C y a la mínima, si notamos síntomas, atajarlos y tomar medidas.
Para ello, os recomiendo un producto que va de maravilla, Cortagrip, un spray bucal que actúa en la garganta, para eliminar los posibles virus que estén a punto de atacarnos. La mejor defensa es un buen ataque.

Por supuesto, si estamos en proceso vírico, catarro, gripe, tenemos que bajar el ritmo de entrenamiento e incluso interrumpirlo. Si entrenamos con fiebre, empeoraremos, nunca entrenes con fiebre runner, y busca una rápida solución para volver lo antes posible a la normalidad. Mi mejor consejo, antitérmicos, antiinflamatorios, Cortagrip, mucha hidratación y paciencia.


El invierno es duro para los deportistas, pero si hacemos las cosas bien, si tomamos estas medidas, no tendremos problema alguno en superarlo con éxito.

17 de noviembre de 2016

La importancia de la prueba de esfuerzo

Realizar una prueba de esfuerzo, es para un deportista, una obligación más dentro de todas las que cumple en el día a día. Es importante saber que si realizamos una prueba de esfuerzo cada cierto tiempo, tendremos la tranquilidad de saber que todo marcha bien, que podemos exprimir nuestro cuerpo al límite.

Ahora bien, ¿En qué consiste una prueba de esfuerzo? La prueba de esfuerzo consiste en medir una serie de valores con el fin de valorar la condición física de la persona.  A nosotros nos va a interesar la realización de la prueba de esfuerzo en tapiz rodante, es decir, en cinta de correr. También se puede hacer en bici estática, en remo, pero donde nosotros sacamos de verdad el provecho será sobre la cinta de correr, que para eso es nuestra actividad del día a día.

Aunque dependerá de la prueba de esfuerzo, los datos que se obtienen de forma general son los siguientes:

Fuente: El Mundo. Jordan Santos, biólogo.
- Frecuencia cardiaca máxima.
-VO2máx, es decir, consumo máximo de oxígeno.
- Umbral aeróbico y anaeróbico (Vt1 y Vt2).
-Concentración de lactato en sangre.

Pero por encima de los valores que obtendremos, los umbrales y nuestro consumo de oxígeno, lo más importante son las mediciones a nivel cardiovascular, como presión arterial, ritmo del corazón, capacidad respiratoria, respuesta del organismo al esfuerzo… para descartar ninguna anomalía en nuestro organismo. Y si la hubiera, poder afrontarla y saber qué hacer y qué no hacer.

Tengas el nivel que tengas, si eres corredor, si eres runner, te recomiendo hacer una prueba de esfuerzo al menos cada 3 años.


¡zapatillas y a por ello!

20 de abril de 2016

Las uñas negras

Muchas veces empezamos a sentir un dolor en las uñas delos pies.  Puede parecer que hemos llevado un zapato apretado o que nos han dado un fuerte pisotón. Al tiempo, cuando nos quitamos el calcetín vemos que la uña del dedo dolorido empieza a tener un color que va oscureciendo con los días. A eso le llamamos “uñas negras”

¿Por qué se producen?

Pequeños vasos sanguíneos se rompen debido al  impacto que tiene la uña con la zapatilla.

Realmente lo que se produce es un hematoma debajo de la uña y de ahí su color oscuro (es sangre acumulada). Puede producir mucho dolor (en ese caso acudir a un podólogo).

Una vez que tenemos alguna “uña negra” tenemos que cuidarla y esperar a que crezca la uña nueva para que poco a poco vaya levantando la amoratada y esta se caiga. Normalmente si se produce en la uña del dedo gordo, es más tardío este proceso y hasta casi un año después no vuelves a tener tu uña nueva.

¿Cómo evitarlo?

Podemos evitar que se produzca este fenómeno en nuestros pies, y llevar un cuidado específico para evitar que sea muy molesto una vez que empieza el proceso.

Muy importante es llevar las uñas bien cortadas (ni muy largar ni muy cortas) y estar pendientes de si crecimiento para que evitar los roces dentro de la zapatilla.

En muchos casos de producen también tanto por llevar las zapatillas pequeñas como por llevarlas grandes, por lo que hay que escoger bien la talla y sobretodo unos buenos calcetines (en este caso para correr que sean técnicos) y no produzcan ningún tipo de ampolla.

En carreras largas hay más impacto y por lo tanto roce durante más tiempo. Las pendientes descendientes (sobre todo en el trail running) hacen que los dedos queden más tiempo pegados a la puntera de la zapatilla, produciendo el choque.

En resumen, este fenómeno es muy común en  los corredores y muchas veces no podemos evitarlo, por lo que una vez que se produzca lo tomaremos con calma y cuidando siempre la zona para que no se infecte. Por supuesto que los primeros días será molesto, pero podremos seguir con nuestra rutina de entrenamiento sin ningún problema, y como no, si lo necesitáramos, asistiríamos a podólogo para que nos ayude.



¡Que nada os pare!

Equipo Vg Running


17 de noviembre de 2015

El flato. ¿Qué es? ¿Por qué nos da? ¿Cómo evitarlo?

El flato, ese gran conocido por todos, ese dolor punzante que nos da en la zona abdominal y que hace que no podamos realizar la actividad física con normalidad.

En muchas ocasiones hemos escuchado la frase “me ha dado flato”, pero por qué nos puede dar, cómo podemos evitarlo, y  más importante, cómo hacemos que se nos vaya mientras corremos…

Hay muchas teorías sobre por qué nos aparece este dolor punzante.

Las grandes hipótesis hablan de una mala respiración, ingerir bebidas gaseosas previas al ejercicio, dejar poco espacio entre la comida y el ejercicio,  lo que supone una mala digestión…Los métodos científicos en cambio, hablan de la posibilidad de escasez de oxígeno en el diafragma, rozamiento de las vísceras con el movimiento y por lo tanto irritación de peritoneo, tensión de los ligamentos que unen el estómago con el diafragma…

Como realmente no podemos saber que lo provoca con fiabilidad, intentaremos evitarlo en la medida de lo posible. Para ello, en carrera buscaremos un ritmo óptimo adaptado a nuestro nivel, una respiración que nos permita coger el aire suficiente para no llegar a un estado de hipoxia ni hiperventilación, por supuesto que la ingesta de la alimentos la realizaremos mínimo 3 horas antes de realizar la actividad física, y en el caso de que nos sea imposible, intentaremos evitar las comidas pesadas y las bebidas gaseosas.

Pero, ¿y si mientras corremos se produce el dolor? Una vez que empezamos a notar que podemos tener flato  lo primero es evitar que vaya a más, ya que muchas veces se hace tan agudo el dolor que es imposible seguir corriendo. Por ello, vamos a respirar con calma, cogiendo bien el aire y soltándolo poco a poco por la boca, así varias veces, y por supuesto disminuiremos el ritmo de carrera y lo adecuaremos a la respiración. Podemos apretarnos la zona con los dedos mientras expiramos, pero es muy importante no agacharnos ni inclinarnos hacia el lado del dolor, sino que hay que estirarse y apretar abdominales. En alguna ocasión, los estudios realizados también dicen que los cambios bruscos de inclinación del tronco durante la carrera pueden llegar a producir flato, (como agacharse en exceso en la subida de una cuesta, o ir demasiado rígidos…) así que para ello fortaleceremos  la zona abdominal y lumbar en nuestros entrenamientos de cara a llevar una buena posición del tronco durante toda la carrera.


Por supuesto que si el dolor es imposible de soportar habrá que pararse y volver al cuerpo a la calma. Si el dolor persiste una vez pasa el tiempo y los días, lo mejor será consultar con un médico.

El flato se produce por igual en hombres que en mujeres.  Sobre todo hay que tener en cuenta que los niños lo sufren más, por ello desde pequeños hay que enseñarles a respirar y controlar su ritmo.

Todos hemos sufrido alguna vez este fenómeno. Ahora toca salir a correr y evitarlo.


¡Que no te pare el flato!



Equipo VG Running



17 de marzo de 2014

Síndrome piramidal o piriforme

El piramidal o piriforme es un musculo pequeño que une el sacro con el fémur, y que atraviesa el mismo orificio de la pelvis por donde pasa el nervio ciático. 
El nervio ciático está formado por la unión de fibras  nerviosas de L4 a S3, que salen de la columna vertebral, pasan por debajo del musculo piramidal y recorren el muslo y la pierna, transmitiendo  la información sensitiva y las ordenes motoras que hacen funcionar los músculos.  
Estas fibras nerviosas se pueden comprimir  en su origen a nivel vertebral (por una hernia o protrusión discal, una estenosis espinal, una alteración en la alineación de las vertebras, cicatrices por cirugías vertebrales previas,...) o a lo largo de su recorrido como parte del nervio ciático (en la parte posterior del muslo) y de  los nervios peroneos y tibiales (en la pierna). 
La compresión de fibras nerviosas produce alteraciones sensitivas (dolor, adormecimiento, hormigueo, quemazón,...) y motoras (atrofia muscular, pérdida de fuerza,...) en la  zona de inervación del nervio afecto.  
   

      
El síndrome piramidal se produce por una compresión o pinzamiento del nervio ciático por contractura del musculo piramidal, produciendo un dolor localizado en  la nalga, que se irradia a lo largo del recorrido del nervio  por el muslo, pero que no produce dolor lumbar (a diferencia de las ciáticas por lesiones en el origen de las raíces nerviosas). 

El dolor aumenta al estar sentados o de pie durante mucho rato, al cruzar una pierna sobre otra y al explorar  el lado afectado podemos encontrar la pierna ligeramente acortada y el pie rotado hacia afuera.
Durante la carrera el piramidal se sobrecarga en la zancada amplia, en los impactos por irregularidades del terreno o por el entrenamientos excesivos. 

En el corredor de fondo, al cabo de muchos kilómetros los músculos de las piernas se van debilitando, el arco del pie se va perdiendo, la rodillas tienden a irse hacia dentro (valgo) y se produce una anteversión de la pelvis y una excesiva tensión de la columna que hace que el musculo trabaje con más intensidad para estabilizar la cadera, se contracture y pince el nervio ciático.
Además de la sobrecarga o los malos hábitos en los entrenamientos, hay otros factores que favorecen esta lesión: traumatismos, defectos biomecánicas del pie, caminar de puntillas, permanecer sentado largos periodos, …

El tratamiento, como en todas las lesiones, comienza por identificar los factores subyacentes que producen la lesión y corregirlos. Habrá por tanto que revisar nuestro plan de entrenamiento, la técnica de carrera, el calzado…e insistir en los ejercicios de estiramiento después de cada entreno y en los ejercicios de fortalecimiento de glúteos, lumbares, caderas y abdominales  como medida de prevención.




Será útil ponernos en manos de un fisioterapeuta o médico especialista para la aplicación de ultrasonidos y otras técnicas de calor local, masajes desfibrosantes y técnicas de manipulación articular. Se pueden añadir al tratamiento analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares, y en algunos casos, con persistencia  importante de los síntomas, se puede intentar el tratamiento con infiltraciones (biorreguladores, corticoides+anestésicos o toxina botulínica) o el tratamiento con cirugía.

15 de enero de 2014

Periostitis Tibial


La periostitis es una inflamación de una membrana llamada periostio que envuelve los huesos y en la que se insertan los tendones. En los corredores, sobre todo de fondo, es frecuente la periostitis de la tibia, con más frecuencia en épocas de entrenamiento fuerte o después de varias competiciones.
Esta lesión se caracteriza por un dolor en la espinilla, aunque a veces lo que se nota es una quemazón, que aumentan con el ejercicio, con los cambios de terreno y de ritmo y a veces con el simple roce de la ropa. Generalmente se acompaña de calambres y rigidez en los músculos posteriores de la pierna (gemelos y soleo).
La causa de esta lesión, como en general todas las lesiones deportivas, no es única, sino un conjunto de factores relacionados con la biomecánica de la pisada, el calzado, el tipo de entrenamiento, hábitos de vida….a los que tenemos que prestar atención e intentar corregir.

Consejos para prevenir la Periostitis Tibial:

  • Evitar las superficies duras e irregulares y adecuar la carga de entrenamiento a nuestro estado físico. Dedicar parte de nuestro plan de entrenamiento a ejercicios de potenciación muscular y a técnica de carrera. No olvides los ejercicios de estiramiento y, si te lo puedes permitir, los masajes de descarga.
  • Usar zapatillas altas de talón y con  buena amortiguación. Las medias de compresión también nos pueden ayudar.
  • Corregir los problemas biomecánicos, sobre todo el exceso de pronación o los pies planos. Consultar un podólogo que nos haga un estudio de la pisada y nos recomiende una plantilla específica nos evitará muchas lesiones.
  • No descuidar el control de peso, la alimentación, la hidratación…

Si ya llegas tarde para prevenir  y la lesión ya está ahí, lo primero es que le hagas caso. Aquellas molestias que ignoramos acaban empeorando y generando lesiones más importantes y con mayor tiempo de recuperación.
Por mucho que te cueste, hay que bajar el ritmo: eliminar las cuestas, el fartlek,….todos aquellas variantes de entrenamiento que supongan cambios de ritmo o de carga. Para mantenerte bien física, y sobre todo mentalmente, puedes hacer natación, elíptica, bicicleta o aprovechar para hacer ejercicios de potenciación muscular.
Puedes hacer salidas a un ritmo suave, con medias de compresión (aunque mejor con un vendaje funcional)  para reducir el impacto sobre la zona de lesión, y al acabar recuerda hacer los estiramientos , aplicar hielo durante 15-20minutos y después masajear  con una pomada antiinflamatoria por toda la pierna, incluyendo los gemelos y sóleo. Se puede complementar  el tratamiento con técnicas de fisioterapia. Una vez desaparezca el dolor se puede volver progresivamente a aumentar el entrenamiento.
En general con estas medidas se consigue la recuperación en 2-4 semanas, y solo en un pequeño  porcentaje de casos serán necesarios tratamientos más invasivos (infiltraciones o cirugía de apertura perióstica).




Cristina Pérez Martín

21 de noviembre de 2013

Tratamiento y prevención: Tendinopatía de Aquiles (II)

Es frecuente que la lesión del tendón de Aquiles no se detecte fácilmente durante el ejercicio, pero si después de correr sentimos dolor… es una señal de alerta. También es frecuente que la pasión por el running nos haga ignorar ese dolor y seguir entrenando. Estar atentos a nuestras molestias, nos permite tomar medidas cuanto antes, prevenir lesiones más graves y evitar que tratamientos de pocas semanas se conviertan en tratamientos largos, invasivos y con secuelas que nos impidan disfrutar del deporte.

Ante un dolor en el del tendón de Aquiles, el tratamiento consistirá en la combinación de:
- Hielo (crioterapia), antiinflamatorio y analgésico sencillo de aplicar y barato. Se aplicará 3-4 veces al día durante 15-20 minutos y especialmente después de la jornada laboral o del entrenamiento.
-Disminución de la actividad física. Lo recomendable es disminuir la intensidad, frecuencia y duración del ejercicio, ya que la inmovilización provocaría atrofia del tendón. Parece que las primeras 72 horas después del ejercicio hay una respuesta metabólica que aumenta la producción de colágeno y la reparación tendinosa. En la primera semana se pueden realizar deportes como natación o bicicleta; aunque hay expertos que recomiendan reposo de toda actividad deportiva sobre todo si hay mucho dolor e inflamación. Si la evolución es buena en la segunda semana se puede comenzar a trotar suave 10-15 minutos alternando con paseos a ritmo rápido y progresivamente aumentar hasta 30 minutos en terrenos llanos y blandos en la tercera semana.
-Vendajes y ortesis
-Vendajes funcionales y neuromusculares. Nos permiten correr en fases iniciales de la recuperación sin sobrecargar el tendón, y una vez curada la lesión se pueden usar de forma preventiva.
-Ortesis. Existen  tobilleras que disminuyen la sobrecarga del tendón, corrigen los defectos biomecánicos  e incluso tienen un efecto masaje, siendo  útiles tanto en el tratamiento de tendinopatias agudas como  crónicas.


-Antiinflamatorio no-esteroideos. Aunque hay quien no los recomienda, considero que durante la primera semana ayudan a disminuir más rápidamente la inflamación, y al disminuir el dolor nos ayudan a realizar los ejercicios de recuperación. Los corticoesteroides aunque son potentes analgésicos y antiinflamatorios, inhiben la formación de colágeno y favorecen las adherencias del tendón con las estructuras adyacentes, por lo que su uso es controvertido.
-Fisioterapia:
-Masaje. Evitar el masaje profundo e intenso. Durante las fases iniciales de la recuperación lo indicado es  un masaje suave cada 3-4 días  destinado a favorecer el drenaje, impedir la formación de adherencias y descargar la musculatura de la pierna.
- Otros tratamientos de fisioterapia: Ultrasonidos, electroestimulación con TENS, ondas de choque extracorpórea, electrólisis percutánea, laser de baja intensidad, termoterapia…en general todos disminuyen la inflamación y favorecen el proceso de curación pero  necesitan más estudios científicos que avalen su eficacia, su efecto sobre los tejidos lesionados y su pauta de utilización.

-Otros tratamientos: Inyecciones esclerosantes, células madre, factores de crecimiento, plasma rico en plaquetas, parche de nitrato de glicerol, administración de hialuronidasa, glucosaminoglicanos…La mayoría en fase de estudio.


-ENTRENAMIENTO MUSCULAR EXCENTRICO
La contracción excéntrica es una contracción muscular en la que la longitud del musculo aumenta; es decir, aunque el músculo hace fuerza para intentar acortarse, la resistencia externa es superior y el músculo en lugar de acortarse se estira.
Los programas de ejercicios de contracción excéntrica son uno de los tratamientos más efectivos para la tendinopatia de Aquiles, sobre todo cuando la lesión asienta en el cuerpo del tendón.
Estos ejercicios son dolorosos y hay que realizarlos todos los días, 2 veces al día durante 12 semanas. La buena noticia es que puedes correr, pero a un ritmo con el que no notes molestias, y que al cabo de 3-4 meses un alto porcentaje de pacientes, hasta un 87% recuperan la actividad física previa a la lesión, aunque se recomienda seguir con los ejercicios 1-2 veces por semana durante un año de manera preventiva.





 Al principio usaremos el peso del cuerpo para dejarnos caer, pero cuando los ejercicios ya no molesten, añadiremos peso poniéndonos por ejemplo una mochila en la espalda.
- La cirugía se reserva como última opción, cuando con los demás tratamientos no hay mejoria. Cuánto tiempo se debe esperar para operar es variable, algunos traumatólogos operan a los 3 meses, pero hay quienes esperan a los 12 meses dependiendo del tipo de lesión y de la actividad deportiva previa del paciente.


PREVENCION
Como veis existen una oferta amplia de tratamientos para la  tendinopatía del Aquiles, pero lo cierto es que muchos son objeto de debate y la eficacia es variable. Sin embargo, parece claro que la prevención es la medida más efectiva, por lo que hay que actuar sobre las causas que predisponen a la lesión y planificar entrenamientos personalizados  que incluyan ejercicios de estiramiento.

-Modificaciones de las causas predisponentes con correcciones de los defectos de apoyo plantar con plantillas especificas, taloneras de descarga o incluso vendajes funcionales; uso de zapatillas altas y  con buenos elementos de sujeción; adecuar el tipo de entrenamiento a nuestro estado físico, aumentando la distancia, duración y la frecuencia de entrenamiento en no más de un 10% cada semana, evitando las superficies duras o resbaladizas…

-Estiramientos de los músculos relacionados con el tendón de Aquiles.

Medico Runner : Cristina Perez

25 de septiembre de 2013

Tendinitis de aquiles

Por Cristina Pérez (médico)

La Tendinopatia de Aquiles es quizá la lesión tendinosa más frecuente en corredores, sobre todo en medio fondistas.  El termino de tendinopatía engloba tanto los problemas inflamatorios agudos (tendinitis) como aquellos que se alargan en el tiempo o que se asocian a cambios degenerativos en el tendón (tendinosis).
El tendón de Aquiles es  un cordón fibroso,potente, que puede llega a soportar en carrera fuerzas de hasta 500kg y que conecta los músculos de la parte posterior de la pantorrilla (gemelo interno, gemelo externo y sóleo) con el hueso del talón (calcáneo), y cuya función principal es la flexión plantar el pie( doblar el pie hacia abajo), aunque también participa en la flexión de la rodilla.
Las lesiones pueden asentar:

-en la inserción del tendón en el calcáneo, denominándose entonces entesitis. A veces se puede acompañar de una inflamación de las bolsas serosas que protegen al tendón del roce con el hueso (bursitis).
-en el cuerpo del tendón, sobre todo en  una zona frágil, poco vascularizada  entre 2 y 6 cm de la inserción tendinosa.


CAUSAS

Como en prácticamente todas las lesiones deportivas la causa fundamental es la sobrecarga y los microtraumatismos repetidos, sin embargo hay factores predisponentes que hay que intentar evitar para prevenir el daño:

-Factores anatómicos: Hasta un 60% de personas que presentan tendinopatia de Aquiles tienen problemas de apoyo o de mala alineación de la extremidad inferior. Los pies pronados , los pies cavos o planos, los talones en valgo o varo, traccionan con más fuerza de unas fibras del tendón que de otras. Esto mismo ocurre cuando modificamos el apoyo plantar para evitar un dolor por una lesión en el arco plantar (por ejemplo una fascitis ) o utilizamos plantillas inadecuadas. El uso habitual de zapatos de tacón  alto hace que al ponernos las zapatillas para correr, el tendón se someta a una tracción a la que no está acostumbrado, provocando su irritación. Existen también alteraciones anatómicas como  la deformidad de Haglund que es una prominencia excesiva en el calcáneo que favorece el roce y la presión en la inserción del tendón.
      
                
-Factores deportivos. La carrera en cuestas hacia arriba, las zapatillas con poco amortiguación, sin cordones o sin elementos de sujeción,  correr en superficies duras, correr muchos kilómetros o muy rápido cuando se está empezando a correr… En algunos círculos médicos se atribuye parte del aumento de las tendinopatias de Aquiles a la invasión en el mercado de calzado deportivo diseñado para la mejora deportiva más que para la protección del deportista frente a las lesiones.

-Causas de origen sistémico, como enfermedades reumatológicas, neuromusculares y metabólicas, tratamientos crónicos con corticoides, tratamientos con algunos antibióticos (fluorquinolonas)… originan cambios degenerativos en  las fibras del tendón pudiendo llegar a producir roturas del mismo.


                      
DIAGNOSTICO

El síntoma principal de la tendinopatía es el dolor. El dolor es mayor por la mañana al levantarse y desaparece parcialmente con la marcha, reapareciendo con más intensidad  sobre todo tras la actividad física y al doblar el pie hacia arriba (dorsiflexión del pie). Palpando el trayecto del tendón con dos dedos podemos identificar  el segmento doloroso que a veces está indurado y engrosado. La ecografía y resonancia magnética pueden ayudar a confirmar el diagnostico.
                 
En los casos de rotura del tendón aparece un dolor intenso en el momento de la rotura como una sensación de pedrada o de golpe en el talón con una incapacidad para doblar el pie hacia abajo.

PREVENCION Y TRATAMIENTO

Si durante o al finalizar nuestro entrenamiento notamos dolor en el tendón de Aquiles y lo ignoramos y seguimos corriendo  pasaremos de una recuperación con rehabilitación de unas semanas a una lesión más grave que necesitara meses o incluso un año para curarse.
En mi siguiente articulo os daré opciones para tratar y sobre todo para prevenir esta lesión.




               




12 de junio de 2013

Fascitis Plantar: ayuda del especialista! (IV Entrega)


Llevas semanas con el dolor en la planta del pie, has seguido todos los consejos que te han dado y que has leído y continuas con ese molesto dolor cuando sales a entrenar. ¿Qué más puedes hacer? Es el momento de pedir ayuda a un especialista! Aunque suponga un gasto económico, piensa que es el momento de invertir en una recuperación perfecta que te permita seguir disfrutando del deporte. Existen multitud de tratamientos médicos y fisioterápicos que te pueden ayudar,  pero que precisan de la intervención de un profesional:

-Vendajes funcionales (Taping) y vendajes neuromusculares (kinesiotaping). Aunque os parezcan iguales la diferencia va más allá de que unos sean blancos y otros de colorines…



          


-Masajes (masaje de fricción transversal o  de Cyriax)Actúa directamente sobre las partes blandas lesionadas del aparato locomotor por lo que puede resultar doloroso, pero tras 3-4  sesiones se pueden comenzar a notar los efectos. Este tipo de masaje, muy utilizado en lesiones deportivas, no sólo tiene efecto analgésico, sino que además favorece la reordenación de las fibras de colágeno y la corrercta cicatrización.





-Antiinflamatorios. Sobre todo en las primeras 6 semanas que es cuando hay inflamación asociada a la lesión. Pueden ser farmacológicos  (ibuprofeno, diclofenaco, metamizol..), o naturales (harpagofito). Todos ellos se deben tomar supervisados por un profesional.

-Infiltraciones locales con corticoides. Es un tratamiento polémico. La anestesia generada tras una infiltración puede enmascarar un empeoramiento de la lesión durante el entrenamiento, y es cierto que tanto los corticoides inyectados como la punción en sí misma pueden dar lugar a desgarros y roturas en ligamentos y tendones, sobre todo si se abusa de este tratamiento. Sin embargo, realizado por un especialista y en casos individualizados puede ser útil.





-Tratamientos fisioterápicos con diferentes tecnologías (ionoforesis, fonoforesis, electroterapia, ultrasonidos, ondas de choque extracorpóreas…), férulas nocturnas específicas o la inmovilización con yeso.



                                                                                   


-Cirugía. Se plantea si no se consigue alivio del dolor tras, al menos, 3 meses de tratamiento. El fin de la cirugía nunca es la de quitar el espolón calcáneo, el fin es realizar una fasciotomía o corte en la fascia plantar del músculo, pudiéndose realizar a campo abierto (forma tradicional) o endoscopia.

Dra. Cristina Pérez Martín