17 de noviembre de 2016

La importancia de la prueba de esfuerzo

Realizar una prueba de esfuerzo, es para un deportista, una obligación más dentro de todas las que cumple en el día a día. Es importante saber que si realizamos una prueba de esfuerzo cada cierto tiempo, tendremos la tranquilidad de saber que todo marcha bien, que podemos exprimir nuestro cuerpo al límite.

Ahora bien, ¿En qué consiste una prueba de esfuerzo? La prueba de esfuerzo consiste en medir una serie de valores con el fin de valorar la condición física de la persona.  A nosotros nos va a interesar la realización de la prueba de esfuerzo en tapiz rodante, es decir, en cinta de correr. También se puede hacer en bici estática, en remo, pero donde nosotros sacamos de verdad el provecho será sobre la cinta de correr, que para eso es nuestra actividad del día a día.

Aunque dependerá de la prueba de esfuerzo, los datos que se obtienen de forma general son los siguientes:

Fuente: El Mundo. Jordan Santos, biólogo.
- Frecuencia cardiaca máxima.
-VO2máx, es decir, consumo máximo de oxígeno.
- Umbral aeróbico y anaeróbico (Vt1 y Vt2).
-Concentración de lactato en sangre.

Pero por encima de los valores que obtendremos, los umbrales y nuestro consumo de oxígeno, lo más importante son las mediciones a nivel cardiovascular, como presión arterial, ritmo del corazón, capacidad respiratoria, respuesta del organismo al esfuerzo… para descartar ninguna anomalía en nuestro organismo. Y si la hubiera, poder afrontarla y saber qué hacer y qué no hacer.

Tengas el nivel que tengas, si eres corredor, si eres runner, te recomiendo hacer una prueba de esfuerzo al menos cada 3 años.


¡zapatillas y a por ello!

11 de noviembre de 2016

Los problemas de correr con un reloj GPS

Hoy en día, la tecnología supone un avance espectacular en nuestras vidas, y por supuesto en esto de correr también. Muchos corredores no conciben salir a entrenar sin su reloj gps que le indique tiempo, distancia, ritmo, velocidad, altura...

Todo al momento, evaluando cómo vamos, si estamos haciéndolo bien o mal.

Pues bien, hay vida antes y después de los relojes con gps. Es más, hasta hace poco todos corríamos sin ellos, porque no existían… ¡y no pasaba nada, os lo puedo prometer!

Si bien es cierto, que dando un buen uso podemos sacar mucho partido y provecho a un reloj de estas características, es necesario apuntar que puede provocar algún efecto negativo.

 Aquí los vamos a indicar para que no te pase a ti:

1. Las sensaciones desaparecen, si lo miramos con frecuencia, si sólo prestamos atención al reloj, estamos perdiendo nuestra percepción corporal, perdemos la sensación de cómo vamos. No somos máquinas y en unos entrenamientos unas veces vamos mejor y otras peor… y por ello hay que escuchar nuestro cuerpo.
Si sólo miramos el reloj, él no tiene un mal día…¡cuidado!

2. No siempre son exactos, no miden a la perfección, fallan. Por tanto cuidado con pensar que vamos a un ritmo y luego vamos a otro… si entrenas en pista, o en circuito medido con rueda, deja el gps a un lado y coge tiempos con reloj normal.
Como siempre digo, la pista mide 400, aunque el gps marque 390. Esto ocurre igual en carreras homologadas… acuérdate que tu gps no es exacto 100%.

       3. Obsesión y dependencia: suele ocurrir a muchos corredores que no saben correr sin él. Por ello, prueba en varios entrenos de la semana correr sin gps, no ser dependiente a él… te aportará grandes beneficios… disfrutarás en muchas ocasiones más que cuando llevas el reloj… y no correrás menos.


En definitiva, como beber cerveza, con moderación es beneficioso pero si somos dependientes puede convertirse en un problema.